Desarmando la visión rentista e inexacta
El argumento de la supuesta pérdida multimillonaria se sostiene sobre premisas falsas y un análisis estático de la economía:
• Es inexacta: el artículo calcula las pérdidas congelando el costo técnico actual de la ANDE de 43–44 USD/MWh. Omite por completo que a partir de enero del 2027 la tarifa técnica en alta tensión bajará a 33–34 USD/MWh debido a la caída de la tarifa de Itaipú a 10–11 USD/kWmes por aplicación del Anexo C y el acuerdo 2024 entre los pdtes. Peña-Lula. Como el proyecto entra en servicio recién en el 2028 , la tarifa de 33 USD/MWh de Atome estará en perfecta sintonía con el costo real eficiente del sistema interconectado. Por lo tanto el "agujero" financiero simplemente no existe en el horizonte real del contrato.
• Es rentista y cortoplacista: calificar como "lucro cesante" el dejar de percibir la compensación por cesión (que pronto desaparecerá) de energía es el reflejo de una economía de enclave primario. El modelo rentista prefiere seguir dependiendo de los saldos que paga el vecino país antes que utilizar esos electrones para encender fábricas en territorio nacional.
La visión desarrollista: el multiplicador industrial. Externalidad positiva
La visión desarrollista evalúa los proyectos por su derrame, creación de cadena de valor o impacto macroeconómico global. Industrias como el H2 verde, el amoníaco, los fertilizantes y los biocombustibles avanzados (HVO/SAF) no son simples consumidoras de electricidad; son industrias base que transforman la estructura productiva de la nación y blindan su balanza comercial.
La verdadera balanza económica (Costo estático vs. inyección real)
Si confrontamos los números fríos bajo una lógica de costo de oportunidad, el debate sobre el supuesto subsidio se desmorona por su propio peso:
El análisis cortoplacista se escandaliza por una supuesta "pérdida" contable de 50 MUSD anuales que desaparecerá en cuanto se reajuste la estructura tarifaria de Itaipú. Sin embargo, la visión desarrollista demuestra que el verdadero costo para Paraguay es el de la inacción: mantener el statu quo rentista significa cerrarle la puerta a una inyección de 500 MUSD anuales en la economía local. El verdadero subsidio, y el más caro de todos, es seguir regalando la energía limpia para importar fertilizantes y petróleo caro.
Estructura tarifaria diferenciada y ajuste escalonado. Fundamentos
El costo de suministro de energía en alta tensión se compone de dos rubros principales con dinámicas muy distintas:
• Energía (60%): proviene de las binacionales Itaipú y Yacyretá, fijado en dólares y regido por tratados internacionales. En USD reajustado por PPI industrial norteamericano.
• Transmisión y pérdidas (36%): incluye despacho de carga, operación, mantenimiento, mano de obra, repuestos y ampliaciones, con costos mayoritariamente en moneda local y sujetos a la inflación nacional. En guaraníes, reajustado por índices nacionales.
Separar ambos componentes permite que cada uno se ajuste según su realidad económica, evitando desviaciones respecto al costo real eficiente.
Esquema de ajuste gradual. En lugar de un contrato rígido, sugerimos
1. Años 1 a 5 (fase promocional): mantener los USD 33/MWh fijos para permitir el despegue y recuperación de la inversión del proyecto.
2. Años 6 a 10 (alineación de mercado): indexación gradual vinculada a los precios de Yacyretá o costos alternativos de generación, protegiendo el costo de oportunidad de la ANDE.
3. Año 11 en adelante (sostenibilidad plena): aplicar la tarifa técnica plena de alta tensión, garantizando el equilibrio total del sistema interconectado a largo plazo.
Conclusiones
A partir del 2028 el precio PPA pactado será compatible con la tarifa técnica de la ANDE, debido al efecto de la reducción tarifaria de Itaipú.
El mecanismo de reajuste propuesto es técnicamente coherente, financieramente equilibrado y económicamente beneficioso.
Alinea la tarifa con la evolución real de los costos, especialmente a partir del 2027, cuando entren en vigencia las nuevas condiciones de Itaipú. Asegura la viabilidad del proyecto, la sostenibilidad financiera de la ANDE y la generación de externalidades positivas que benefician a toda la economía nacional.
