Mercado de energía dinámico
El Ing. Francisco Escudero, de la ANDE, destacó que la nueva legislación permitirá una mayor incorporación de generación distribuida y energías renovables no convencionales, principalmente sistemas fotovoltaicos y almacenamiento energético. “El mercado de energía es muy dinámico y hace diez años no nos imaginábamos estos pedidos gigantescos de carga”, afirmó, al explicar que la planificación eléctrica de la ANDE debe actualizarse constantemente frente a nuevas demandas industriales y tecnológicas. Escudero señaló que cada vez más industrias, frigoríficos y establecimientos rurales incorporan techos solares y plantas fotovoltaicas. Explicó además que la Ley habilita a los autogeneradores a utilizar su propia energía y eventualmente inyectar excedentes a la red eléctrica. Reconoció que actualmente “las condiciones están dadas legalmente, pero no económicamente” para una expansión masiva de este modelo, debido a las bajas tarifas eléctricas del país. Citó el caso de Brasil, donde existen cerca de “45 mil GW de generación distribuida”, generando problemas de reversión de flujo y desperdicio energético. También recordó que la ANDE continúa invirtiendo en infraestructura, automatización y digitalización de redes, mientras avanza el crecimiento de nuevas demandas de energía.
Planta solar flotante de Itaipú
Posteriormente, el Ing. Pedro Domanizcky, de la Itaipú, presentó el proyecto de planta solar flotante de Itaipú, una tecnología que calificó como “relativamente nueva, pero simple y eficiente”. El sistema hidro-solar aprovecha el espejo de agua del embalse para mejorar el rendimiento energético, reducir la evaporación y equilibrar la demanda durante las horas de mayor radiación solar.
“El embalse de Itaipú tiene 134.000 hectáreas, equivalente a 134 mil canchas de fútbol”, indicó. Actualmente, la binacional opera una planta piloto de 1.116 KW, suficiente para abastecer entre “600 y 700 viviendas de escasos recursos”. Domanizcky destacó que, si apenas el 10 % del embalse fuera utilizado para paneles solares flotantes, Paraguay podría incorporar “14.000 MW de potencia instalada adicional”, equivalente prácticamente a “otra Itaipú” en capacidad energética. Además, señaló que el 40 % del consumo interno de la Central ya es cubierto con esta tecnología y anunció la futura instalación de un sistema de baterías de 4,4 MW.
Fortalecer la seguridad jurídica y regulatoria
A su turno, el consultor, Ing. Guillermo López Flores, centró su exposición en la necesidad de fortalecer la seguridad jurídica y regulatoria para atraer financiamiento privado. “Somos muy buenos en hardware, en obras e inversiones, pero somos débiles en software”, expresó, refiriéndose a la institucionalidad y la estabilidad regulatoria necesarias para garantizar la “bancabilidad” de proyectos energéticos a 30 años.

Ing. Guillermo López Flores
El especialista explicó que actualmente los inversores evalúan cuidadosamente el marco jurídico, financiero y político antes de desarrollar emprendimientos de generación, data centers o inteligencia artificial. López Flores diferenció el impacto económico de distintas industrias tecnológicas. “La criptominería emplea apenas 0,1 trabajador por MW y prácticamente no compra nada en el país”, cuestionó, proponiendo establecer límites de potencia y tarifas diferenciadas priorizando las industrias Power-to-X (PtX) -energía para cualquier fin- que producen gran derrame y generar mayor valor agregado local. Para los DC IA sugirió inteligencia artificial sugirió diferenciar entre DC IA "inference" para servicios corporativos y DC IA "training" de entrenamiento. Los primeros son de mucho interés para empresas, gobierno, universidad y requieren poca potencia. Los segundos demandan mucha potencia y no derraman casi nada localmente.
Cambio cultural sobre la energía
A su vez, el consultor, Lic. Nicolás Foissac sostuvo que Paraguay debe avanzar hacia “un cambio cultural sobre la energía”, dejando atrás la percepción de excedentes ilimitados. “Pese a contar con una de las tarifas eléctricas más bajas de la región, todavía existen problemas de abastecimiento en distintos puntos del país y una fuerte dependencia de generación convencional. El negocio no está hoy en vender excedentes a la ANDE, sino en el autoconsumo y la cogeneración”, afirmó. Explicó que las inversiones solares requieren horizontes de recuperación de hasta 30 años, con costos que oscilan entre “750 mil y 3 millones de dólares por hectárea por mega”. Pero valoró el nuevo Decreto reglamentario por permitir a industrias y parques industriales vender energía a grandes consumidores de 30 MW o más, aunque advirtió que todavía quedan desafíos regulatorios y de fiscalización.
Sector privado, pilar del desarrollo nacional
El cierre del panel estuvo a cargo del Ing. Gianmarco Felippo, organizador y titular de CECOEL, de la Cámara de Empresas Constructoras de Obras Electromecánicas, quien destacó la importancia de que el sector privado participe activamente en el desarrollo energético del país. “No podemos esperar siempre que el sector público solicite y el privado sólo ejecute”, afirmó. Y señaló que Paraguay está cerca de alcanzar estándares tecnológicos más avanzados por lo que resaltó el trabajo conjunto con universidades y gremios para capacitar mejor a los profesionales del sector. Felippo concluyó señalando que el desafío ya no es solo ejecutar obras, sino “volvernos parte de la proyección y del desarrollo de los proyectos energéticos del futuro”.

Ing. Gianmarco Felippo
