Planta solar en Pozo Hondo apunta a estabilizar el suministro en la región

El proyecto impulsado por la Administración Nacional de Electricidad (ANDE), el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) y la Municipalidad de Mariscal José Félix Estigarribia, con financiamiento en estudio de la Itaipú Binacional, prevé una central fotovoltaica con almacenamiento para abastecer a unas 1.800 familias en una zona con alta vulnerabilidad energética. Para conocer más detalles, nuestra revista especializada Mundo de la Electricidad conversó con el Ing. Eduardo R. Fernández, del Departamento de Generación de Energías Renovables No Convencionales de la ANDE.

Ing. Eduardo R. Fernández

Entrevista: Julio Quintana.

Una planta fotovoltaica de 10 MW con sistema de almacenamiento en baterías (BESS) se proyecta en Pozo Hondo, en el Chaco paraguayo, con el objetivo de asegurar suministro eléctrico estable en condiciones de alta demanda, especialmente durante picos de calor extremo. El emprendimiento se enmarca en un convenio interinstitucional y busca resolver problemas estructurales de calidad y continuidad del servicio en comunidades históricamente relegadas del sistema energético. El ingeniero Fernández explicó que la iniciativa está diseñada para beneficiar a aproximadamente 7.500 personas. El foco no está sólo en ampliar la cobertura, sino en garantizar potencia firme y reducir interrupciones en una zona donde la demanda se vuelve crítica.

Calidad en el suministro de energía
El esquema técnico previsto combina generación solar con almacenamiento energético bajo modalidad “On-Grid”, es decir, sincronizado permanentemente con la red eléctrica. En este modelo, el sistema BESS cumple un rol central: actúa como respaldo dinámico ante variaciones de carga, regula tensión y compensa potencia activa y reactiva. Su función no se limita al almacenamiento, sino que opera como estabilizador del sistema, reduciendo microcortes y mejorando la calidad del suministro. La autonomía proyectada del sistema es uno de los puntos relevantes: entre 4 y 6 horas en condiciones de demanda máxima y hasta 48 horas para servicios críticos. El diseño contempla una configuración modular de baterías, lo que permite realizar tareas de mantenimiento sin interrumpir la operación total. Los equipos estarán dotados de refrigeración líquida, de circuito cerrado y aislamiento térmico, una decisión técnica orientada a sostener el rendimiento en condiciones extremas como las del Chaco. A nivel de seguridad, se prevé protección activa por rack, con sistemas de supresión de incendios y monitoreo inteligente de celdas, gestionados mediante software especializado.

Máxima eficiencia
En cuanto a la generación, se exigirá el uso de paneles fotovoltaicos con tecnología antisombra, capaces de aislar el impacto de obstrucciones parciales y evitar pérdidas en cadena dentro del sistema. Este tipo de solución técnica apunta a maximizar la eficiencia en entornos donde factores ambientales pueden afectar el rendimiento. El costo estimado del proyecto ronda los USD 10 millones en equipamiento y suministros. Las alternativas de financiamiento incluyen recursos propios de la ANDE, ejecución con mano de obra institucional y aportes de la Itaipú Binacional, actualmente en fase de evaluación y aprobación. Desde el punto de vista tarifario, el proyecto no implica modificaciones en el esquema vigente. Conforme a la Ley 966/64, la tarifa eléctrica en Paraguay es única a nivel nacional, independientemente de la fuente de generación o la ubicación geográfica. Se mantiene además la aplicación de la tarifa social para consumos inferiores a 300 kWh mensuales.

Diversificar la matriz energética
Más allá de su escala, la planta se inserta en una estrategia de diversificación de la matriz energética, históricamente concentrada en la generación hidroeléctrica. En ese contexto, el aprovechamiento del recurso solar en el Chaco aparece como una alternativa complementaria para mejorar la resiliencia del sistema.

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