El principal objetivo de la reglamentación es establecer las condiciones para la participación de empresas privadas en la incorporación de nuevas tecnologías para la generación de energía eléctrica, principalmente de origen solar. De esta manera, se logrará diversificar la matriz energética y asegurar la atención de la creciente demanda eléctrica en el país.
Por otro lado, las industrias locales podrán generar su propia energía y vender el excedente a la ANDE.
Para la empresa eléctrica, esta reglamentación representa “un avance estratégico para la transformación del sector energético, que permitirá impulsar el desarrollo de proyectos de generación eléctrica a partir de fuentes renovables no hidráulicas, fortaleciendo la seguridad energética del país”.
