Opinión

El arreglo económico-financiero de Yacyretá es imprescindible


A partir del arreglo, Paraguay ya no tiene que cargar ningún porcentaje del 50% sino estrictamente el porcentaje que consume. Y el pago de las cuentas de la EBY es cargo del comprador exactamente en proporción a la energía que consume. En cuanto a la deuda no amortizada del pasado, se insinúa que Argentina consumió el 95% por todos estos años, sin amortizarse y que ahora Paraguay comenzaría a consumir más del 5%, hay que comenzar a amortizar la deuda.

Sin embargo se ignora que en el pasado si se recaudó el dinero pero no se aplicó al pago de la deuda sino a la terminación de la obra, elevar a cota 83 msnm. La terminación de la obra requirió 4.000 millones de dólares que si no hubiera sido con financiación propia habría que haber recurrido a un banco, lo que no fue necesario. Es decir, el dinero de la deuda aplicado en obras incrementó el patrimonio de la EBY y por ende, el 50% paraguayo.

Con el acuerdo Cartes-Macri firmado, rige plenamente el Anexo C, y todos los costos y erogaciones están embutidos en la tarifa y lo paga el que consume la energía en dicha proporción. Esto no ha cambiado absolutamente, entonces ¿de dónde sacan que tenemos que pagar el 50%? Pagaremos el 6% si retiramos el 6% y el 100% también si es que retiramos el 100% de la energía. Pero Argentina retiró/consumió el 95 % entre 1994 y el 2015 (cierre de cuenta para el arreglo), y en ese interin no se pagó la deuda. Hasta el 2011 la recaudación era insuficiente, porque durante 17 años funcionó al 60% de lo proyectado debido a que la cota era 7 m menor.

En Yacyretá, como en Itaipú, cuentas a pagar=ingreso anual. No puede haber ganancia, no puede hacerse caja. En ello se invirtió casi 4.000 millones de dólares, sin préstamos externos. Prácticamente el valor de la deuda consolidada en el acuerdo. Una parte de la deuda no se amortizó porque todavía estaba en periodo de gracia hasta el 2007, es decir recién desde esa fecha había que amortizarla hasta el 2036.

Y durante todo este periodo la tarifa aplicada en la NR 92 fue la que financió y aportó para el pago de la deuda, pero no se aplicó a la deuda. Argentina reconociendo la tarifa según NR 92 llegó a pagar hasta 44 dólares por MWh por el 95% retirado. Mientras Paraguay siempre pagó 22,3 dólares por MWh por el 5% retirado.

Y en ese 95% estaban embutidos proporcionalmente todos los conceptos, gastos operativos, regalías (que no se pagó) y amortización de la deuda, en los años que correspondía.

Conclusión
Desde 1994 se recaudó para la deuda, en estricta proporción a la energía retirada, bajo la regla de la NR 92, con el fin de pagar gastos operativos, regalías y deudas.
Y con los 4.000 millones de dólares, en vez de pagarse la deuda, se financió la terminación de la obra y se pasó a generar de 12.000 GWh a 20.000 GWh. Entonces en la terminación y elevación a la cota 83 msnm, el consumidor argentino aportó 3.800 millones de dólares y Paraguay 200 millones de dólares. Paraguay, mientras consuma el 6%, pagará el 6% de la deuda consolidada. Ahora, con la vigencia plena del Anexo C se seguirán pagando las cuentas de la EBY, incluyendo la financiación del Aña Cuá, en proporción a la energía retirada. Ahora regirá el Anexo C y se seguirá pagando la deuda en la misma proporción a la energía retirada.