Opinión

El desconocido riesgo de la hidroelectricidad

En los casi tres años pasados, atravesamos un período de alta ansiedad, debido a un eventual riesgo de racionamiento eléctrico provocado por una crisis hídrica que ha afectado los embalses de nuestras dos centrales hidroeléctricas binacionales que suministran el 95% del consumo anual.

Ing. Guillermo López Flores

Tuvo impacto principalmente en tres áreas:
• Menor generación eléctrica que impactó negativamente en las regalías (todas las regalías dependen de la generación, no de la tarifa).
• Menor producción agrícola.
• Los ríos se volvieron prácticamente innavegables, siendo la vía de nuestras principales exportaciones.

Y dejó en evidencia la gran fragilidad y falta de seguridad del suministro eléctrico a que está expuesto el país.

Itaipú y Yacyretá, que suministran el 95% de la electricidad anual consumida, están sobre el mismo río Paraná. Si hay problema de falta o insuficiencia de agua del Paraná, Paraguay está en grave problema eléctrico: Paraguay no tiene ni 1 (un) MW de capacidad de generación de reserva. La CH Acaray con sus 240 MW sólo produce en un buen año hídrico 1.000 MWh (5%) del consumo nacional anual.

Brasil tiene una demanda máxima anual de potencia de unos 80.000 GW. Y tiene unos 170.000 GW de potencia de generación instalada. Es decir, tiene 100% de reserva de capacidad de generación. Nunca se quedará a oscuras, aunque sí con precios más elevados.

Tentativamente tres preguntas podrían ayudar a comprender las causas del estrés hídrico de la gran cuenca del Paraná superior que está ubicado en el Br: ¿por qué se agotaron los embalses hidroeléctricos?; ¿cuáles fueron las medidas de respuesta a la crisis?;y ¿existen otros factores que contribuyeron a la crisis?
Los embalses se agotaron debido a dos causas principales, a dos principales razones a) los últimos años presentaron hidrologías excepcionalmente bajas ; y b) hubo un aumento en el consumo de agua para otros usos, agricultura, agroindustria, industria; c) aumento de consumo en la generación por disminución del salto.

Según datos del Brasil, como indicador de baja hidrología, la Energía Natural Afluente(ENA)-parámetro que expresa el aporte en términos energéticos en los últimos años ha estado entre el 25% de los peores aportes de la historia, siendo la ENA 2020 inferior a la hidrología del 2001, año que culminó con el racionamiento de energía.

Adicionalmente, la ENA de los últimos años ha sido la más baja durante 2, 4, 5, 6, 7, 8, 9 y 10 años consecutivos. Esta es una situación crítica prolongada que puede indicar un cambio estructural en el comportamiento de los flujos de entrada.

En cuanto a la segunda causa que, por cierto, es mucho menos comentada que la reducción de la afluencia, es importante darse cuenta de que los usos consuntivos (o de consumo) del agua en Brasil han aumentado cada año, ejerciendo presión sobre el volumen de agua disponible en las hidroeléctricas.

Finalmente, debido a los bajos niveles, los embalses (menor salto) generan un 16% más de consumo de agua para la generación de electricidad, producto de la pérdida de productividad de las centrales hidroeléctricas;
En Brasil, las principales medidas tomadas para responder a la crisis fueron:
- incremento en la generación termoeléctrica e importaciones de energía;
- contratación excepcional de plantas;
- medidas de reducción del consumo (programas de respuesta y sensibilización de la demanda); y
- la creación de una cámara (la CREG o Cámara de Normas Excepcionales para la Gestión Hidroenergética) para monitorear y enfrentar la crisis hídrica y tomar decisiones oportunas sobre el uso múltiple de los recursos hídricos.

Este es un tema que tiene un grandísimo impacto económico negativo. En Py todo lo relacionado con la hidroelectricidad es enfocado y tratado con sesgo político y falacias, por lo tanto no se maneja ni se tiene noción del riesgo ni existe información cierta y menos un análisis y propuesta de como encarar si se presentara la situación planteada.

En Paraguay ¿qué medidas tomamos ante esta inquietante amenaza?

¿Poner en marcha un vigoroso plan de energías alternativas renovables?

¿Plan de incentivar el almacenamiento de energía a cargo del sector privado?

Nada que se sepa. TAL VEZ ENCOMENDARNOS A DIOS.