Opinión

Imprescindible participación privada en infraestructura y energía

El informe del Instituto de Profesionales Paraguayos del Sector Eléctrico (IPPSE) analiza las inversiones de la ANDE en transmisión, distribución y generación para el período 2021-2030. De los USD 2.993 millones previstos para líneas de transmisión en este lapso, hasta el 2024 se habían invertido por USD 551 millones de los USD 1.187 millones proyectados. Para recuperar los atrasos sería necesario invertir USD 407 millones anuales entre 2025 y 2030. Debido al atraso, 22 instalaciones de transmisión y subestaciones no están en servicio, aunque debieron estar operativas en el 2023 y 2024. Además, otras 12 previstas para el 2025 tampoco estarán listas, y hay dudas sobre las programadas para el 2026 y 2027.

Ing. Guillermo López Flores

El Estado paraguayo cada vez tiene menos capacidad para financiar obras de infraestructura, sea por capacidad al límite o por la priorización de los gastos sociales (el Programa Hambre Cero demanda unos 400 MD anuales y es de gran sensibilidad social y electoral). Este problema no es con la ANDE, una empresa del sector. Es cuestión de política de Estado y de gobierno. Ante esta realidad, los países de la región encargan las obras de infraestructura energéticas al sector privado.

Pero Py tiene que hacer las necesarias reformas y modernización de su arcaico modelo de organización del sector eléctrico para atraer y encargar al sector privado las grandes inversiones en el rubro.

Y tal vez se deban replantear algunos aspectos de la política exterior paraguaya, ya que vivimos momentos de drásticos cambios en el orden mundial conocido.

Ejemplo: A pesar de toda la simpatía, admiración y generosidad de la República de China-Taiwán, para inversiones como las que necesitamos en infraestructuras, la República Popular China (RPC) es mucho mejor candidata, como lo muestran los siguientes casos:
Brasil. State Grid Corporation of China (SGCC) tiene 19 concesiones e inversiones en Brasil. La concesión para la línea de transmisión de energía en Maranhão tiene una duración de 30 años. Fue firmada en abril de 2024, plazo de ejecución de 72 meses con una inversión de alrededor de 3.462 millones de dólares. Comprende la construcción de 1.513 km de líneas de transmisión en corriente continua, 4.000 MW, las dos subestaciones conversoras AD/DC y DC/AC. Incluye la construcción, operación y mantenimiento de la línea, así como la implementación de tecnología avanzada para mejorar la eficiencia y la confiabilidad del suministro eléctrico en la región.

Bolivia. Plantas de litio: La empresa china Contemporary Amperex Technology Co. Limited (CATL) comprometió una inversión de 1.400 millones de dólares para construir dos plantas industriales de litio en los salares de Uyuni (Potosí) y Coipasa (Oruro). Estas plantas utilizarán tecnología de extracción directa de litio (EDL) y se espera una producción aproximada de 200.000 toneladas anuales en la primera fase.

Central Hidroeléctrica Rositas: Un consorcio chino, integrado por China International Water & Electric y China Three Gorges Corporation, fue contratado para construir la hidroeléctrica Rositas en el este de Bolivia. Este proyecto, con una inversión de 1.000 millones de dólares financiados por el Eximbank de China, tendrá una capacidad de producción de hasta 600 megavatios y también incluirá un programa de riego para 165.000 hectáreas y provisión de agua potable para las comunidades locales.

Argentina. Parque Solar Cauchari: Ubicado en la provincia de Jujuy, es la planta de energía solar más grande de Argentina y la segunda más grande de Latinoamérica, con una capacidad instalada de 300 MW. Fue construido por la empresa china Powerchina y financiado por Eximbank de China.

Ecuador. Central Hidroeléctrica Coca Codo Sinclair: Es la planta hidroeléctrica más grande de Ecuador, generando entre el 25% y el 30% de la energía eléctrica del país en el 2022. Construida por la empresa china Sinohydro, esta central es fundamental para el suministro energético ecuatoriano.

Colombia. Proyectos de energía en Colombia: Empresas chinas como China Three Gorges (CTG) participan en operaciones de centrales hidroeléctricas y parques eólicos en Colombia.

Perú. Puerto de Chancay: Este megapuerto, inaugurado virtualmente por el presidente chino Xi Jinping en noviembre de 2024, con una inversión de aproximadamente 3.400 millones de dólares, busca posicionarse como un nodo marítimo clave en Latinoamérica, un nuevo corredor entre China y América Latina.

Chile. Adquisiciones en el sector eléctrico chileno: La Corporación Estatal de la Red Eléctrica de China (State Grid Corporation of China) adquirió en 2020 la Compañía General de Electricidad (CGE), la mayor distribuidora eléctrica de Chile, por aproximadamente 3.000 millones de dólares.

México. Proyectos de energía renovable. Empresas chinas han invertido en proyectos de energía solar y eólica en México.

La reforma del sector eléctrico paraguayo parece una quimera. El primer intento serio data de 1995 bajo el gobierno del Ing. Wasmosy. Después hubo cinco proyectos de Leyes más, pero ya ninguno como propuesta de gobierno sino como iniciativa aislada de legisladores. Ningún partido político o candidato lo ha tenido en su programa de gobierno. En los últimos 50 años hemos vivido bajo permanente superávit eléctrico y enfoque rentístico que soportaba toda ineficiencia y dispendio. Pero como la rana escaldada en el agua tibia de la sartén, si no reaccionamos pronto, cuando el agua ya esté hirviendo, la situación será grave.