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Audiencia Pública concluye que Diputados debe rechazar modificaciones del Tratado de Yacyretá

En la audiencia pública que se llevó a cabo el lunes 16 de julio, convocada por la bancada A del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) ante un pedido del Sindicato de Trabajadores de la ANDE (Sitrande), los asistentes concluyeron que las Notas Reversales Nº 2/17 y Nº 6/14, que modifican los anexos C y A del Tratado de Yacyretá, deben ser rechazadas por la Cámara de Diputados. La sala bicameral de la sede del Poder Legislativo se llenó de ciudadanos, incluso representativos, porque gran parte de ellos eran dirigentes de organizaciones sindicales y campesinas.

Los instrumentos diplomáticos de referencia fueron aprobados por los Senadores el día 26 de junio último por una ajustada mayoría, 21 votos contra 19, pese a que el período legislativo para el cual fueron elegidos caducaba esa semana. En un esquema estrictamente cronológico, debe señalarse que la Nota Reversal Nº 6, que modifica el estatuto de la entidad binacional, fue firmada en noviembre del 2014 por los cancilleres de los gobiernos de Horacio Cartes y Cristina Kirchner.

Básicamente, en aras de una supuesta cogestión paritaria, la misma deja en manos argentinas más del 90% de los negocios de Yacyretá al establecer en su Art. 15 que cada director ejecutivo administrará los negocios de Yacyretá en sus respectivos países. Recordemos que en 24 años de producción (agosto de 1994/junio del 2018) de la generación acumulada de Yacyretá el mercado argentino consumió el 93,5% y el paraguayo apenas el 6,5%. El segundo instrumento, el más relevante porque modifica las bases financieras y de prestación de los servicios de electricidad de la entidad binacional (Anexo C), fue firmado por los ministros de Relaciones Exteriores de nuestro país y la Argentina, Eladio Loizaga y Jorge Faurie, el 28 de setiembre del 2017 sobre la base del Acta de Entendimiento que firmaron en mayo de ese año, en la isla Yasyretá, los presidentes Horacio Cartes y Mauricio Macri.

La nota de setiembre del 2017, según sus defensores, reduce la deuda de la EBY de US$ 17 mil millones a US$ 4.000 millones aproximadamente, sin que puedan convencer por qué razón el pasivo de la entidad alcanzó ese monto. Tampoco se explica con suficiencia dónde fue a parar el dinero correspondiente a los 348.362.516 MWh que produjo la central paraguayo/argentina en 24 años de operación. El instrumento fue aprobado por el Senado y que probablemente haga lo propio Diputados en los primeros días de agosto próximo.